La académica Diamela Eltit es la Directora Responsable del FONDECYT ganado por la Universidad Tecnológica Metropolitana, a través de la Facultad de Humanidades y Tecnologías de la Comunicación Social y el Departamento de Humanidades para concretar la investigación “Prácticas de emancipación en correspondencias de Elena Caffarena y de Gabriela Mistral durante la primera mitad del siglo XX”.
“Constituye un examen al siglo XX chileno. Una mirada a la industrialización. Una configuración al sujeto social y cultural de nuestro país y su ingreso a la modernidad, en medio de todo este proceso de cambios. Frente a las problemáticas femeninas que planteaba este cambio, Elena Caffarena decide fundar en 1935 el Movimiento Pro-emancipación de la Mujer Chilena. Desde esa fecha a esta parte, no ha existido organización femenina más grande en torno a la pretensión de los derechos de la mujer y su proceso de emancipación cultural”, explica la académica y literato.
- ¿Y las fuentes de documentación?
Las constituyen los centenares de cartas que Elena Caffarena escribió a distintas mujeres, tanto del norte como del sur del país. Todas ellas fueron entregadas por la familia a la Biblioteca Nacional. Por tanto, será muy interesante revisarlas, conocerlas e indagar su modo de trabajo por la utopía que significa en esos años un movimiento feminista.
- A priori, ¿cuál sería el bien más relevante que Elena Caffarena consiguió en beneficio de la mujer?
El derecho al voto que era exclusivo del hombre en esos años. Esto no sólo marcó todo un cambio. Significó que la mujer, también, tenía opinión, y por ende, gravitación social al punto de poder co-decidir lo mejor para el país y su gente.
- ¿Y respecto de Gabriela Mistral?
Mucho se ha dicho y difundido respecto a su relación con Doris Dana. Sin embargo, hay una veta muy interesante necesaria de descubrir. La poetisa se quejaba de grandes males y dolores físicos. Sin embargo, experimenta un notorio mejoramiento, cuando comienza a escribir en masculino. Sus escritos, su literatura, registra un cambio de género. Cobra fuerza y potencia. Por tanto, aquí también se registra un proceso de emancipación del dolor. Entonces, será relevante conocer esos mecanismos de cambio. De asumir un nuevo género.
- Ambos estudios ¿cómo se entrelazan entre sí?
A través de los componentes históricos, teóricos y críticos que les correspondió vivir a Elena Caffarena y a Gabriela Mistral. Será, también, un análisis a la historia del siglo XX, en el mundo y en Chile. Los cambios epistemológicos que se registraron y cuya trascendencia tiene repercusiones hasta hace poco o hasta nuestros días.
- ¿Cuántos años de correspondencia se analizarán?
Unos cinco o seis años de una y de otra mujer. Son cientos de cartas. Algunas manuscritas. Otras a máquina. Elena Caffarena escribía esencialmente a máquina.
- Son tres años de investigación.
Sí. El primer año servirá para crear el gran marco crítico y teórico de la investigación. El segundo año, se dedicará a dilucidar los nudos articulatorios de lo que encontremos, y el tercero, se dedicará a precisar los territorios homogéneos entre ambas personalidades.
- Y después de esto, presumo que un nuevo libro con estas historias. ¿Por la editorial Utem?
Ciertamente, después de esto, aflorará un libro… crítico… práctico. ¿Por la editorial Utem?… no se sabe. Yo trabajo esencialmente con la Editorial Planeta. Lamentablemente, las editoriales universitarias, no solamente la de la Utem, sino todas, tienen problemas de distribución.
- ¿Cuál es el equipo que la acompaña en esta investigación?
Eugenia Brito, de la Universidad de Chile, y Rocío Alorda, de la Facultad de Ciencias Sociales, quien en la actualidad cursa un Magíster, también, en la Chile.
- ¿Cuándo comienza el trabajo?
El trabajo ya comenzó, pero si se refiere al proceso mismo de la investigación, ciertamente que en marzo de este año.
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Es un orgullo haber tenido como profesoras a Diamela Eltit y Eugenia Brito. Esperare su libro. Cariños a ambas.